El Profeta y su Turbante



Un día el Profeta estaba sentado, rodeado de sus discípulos, hablando sobre Allah, mientras ataba el turbante en su cabeza. Uno de ellos le preguntó: “Muhammad, a menudo el arcángel Gabriel ha venido a verte con mensajes de Dios, ¿le pediste alguna vez que te describiera cómo es Dios?”. Muhammad le respondió que no lo había hecho y que la próxima vez que el arcángel llegara con un mensaje, se lo preguntaría.

Cuando el arcángel Gabriel llegó con un nuevo mensaje para el Profeta, Muhammad le pidió que le describiera a Dios. El arcángel le respondió que no lo había visto, ya que cuando Dios le daba un mensaje, él nunca elevaba los ojos para mirarlo. Pero le dijo que la próxima vez lo haría.

Pasó el tiempo, nuevamente el arcángel Gabriel llegó con un mensaje y el Profeta le preguntó si esta vez había mirado a Dios. El arcángel le respondió que sí. “Dime, ¿cómo es Dios?" preguntó el Profeta.

Gabriel le respondió: “Dios es una refulgencia de extremo brillo y gran belleza”. “Cuéntame, ¿qué más pudiste ver?” inquirió Muhammadd “ ¡En medio de esa refulgencia pude verte a ti, oh Profeta, atándote el turbante!”.



No hay comentarios:

Publicar un comentario

Seguidores