Shivaji


Estatua de Chhatrapati Shivaji, Ahmednagar, Maharastra, India

El Fuerte de Shivaji en Raayagadh era impenerable. Lo protegía a él y a su reino de muchos reyes enemigos. La seguridad de la fortaleza (Durga) era de suma importancia para el Reino. La muralla era fuertemente custodiada y las puertas eran abiertas solamente de 6am a 9 pm, con estricta seguridad. La ley decía que nadie podía entrar o salir del Fuerte excepto entre esas horas.

Había una mujer del pueblo que se llamaba Jiraakamii. Solía prestar servicios domésticos al palacio cada día. Todos los días iba y venía del pueblo al palacio, y para este propósito tenía que atravesar las murallas del Fuerte de Raayagadh.

Un día, la esposa de uno de los campesinos estaba teniendo labores de parto. Jiraakamii la ayudó a tener a su bebé, y por lo tanto arribó más tarde que de costumbre al palacio. Para el tiempo en que había terminado su trabajo dentro del palacio, ya eran pasadas las 9 de la noche y las puertas estaban cerradas. Jiraakamiil e dijo al guardia de la entrada que la dejara salir; dijo que si ella no volvía a su casa no podría amamantar a su bebé. El guardia se compadeció se la mujer, pero no podía ir en contra de la ley y siguió el designio de su servicio. Le aconsejaron a la mujer que descansara en la casas de huéspedes, asegurándole que el esposo de Jiraakamii estaría en la casa y se las arreglaría para alimentar al bebé.

A la mañana del siguiente día, tan pronto como dieron las 6, el guardia de seguridad buscó por todos lados a Jiraakamii,  para permitirle dejar el Fuerte. Pero no la encontró. Buscaron por todos lados y ¡encontraron señales de que Jiraakamii había cruzado el muro! Los guardias estaban asombrados porque incluso grandes guerreros jamás habían podido cruzar las murallas del Fuerte. Cómo podía haberlas cruzado Jiraakamii. Temiendo por una brecha en la seguridad, inmediatamente reportaron las noticias a Shivaji.

Shivaji llegó rápidamente a los límites y verificó lo que había sucedido. Mientras todos estaban tratando de entender cómo había sido esto posible, Jiraakamii llegó ante Shivaji y le dijo que ella había quebrado las reglas porque tenía que alimentar a su bebé. Ella dijo que estaba muy apenada por lo que había hecho y que estaba lista para recibir el castigo por su error. Dijo que ni siquiera ella sabía cómo había logrado cruzar el muro y salir del Fuerte.

Shivaji se arrodilló a los pies de Jiraakamii, y postrándose le pidió perdón por su error. Dijo “Madre, yo puedo entender tu amor de madre. Por favor discúlpame por no haber sido capaz de dejarte salir del Fuerte. No hay regla más grande que el deber de una madre con su bebé. Esta torre de vigilancia será llamada con tu nombre para honrarte.” Desde ese momento la entrada al Fuerte fue llamada Jiraakamii, y la gente nunca olvidó la grandeza de esta madre y de Shivaji.

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