Cuevas de Ellora y el arte de cavar


Visitar el complejo de Ellora produce una sensación absolutamente singular. Muy diferente de la que tiene lugar al asistir a otras de las grandes obras de la arquitectura de la antigüedad o de la era moderna. 

La gran pirámide egipcia de Guiza, Machu Pichu en Perú, la basílica de San Pedro en el Vaticano, el Coliseo Romano o el Empire State en los EEUU, son todas fastuosas empresas en las que el hombre ha puesto de resalto su lugar de preeminencia en el mundo.

Están allí para demostrar que fuimos capaces de conquistar la naturaleza y que nos servimos de ella junto con la ciencia para crear, y ¡vaya si hemos sido capaces de crear! Lo hemos hecho de manera majestuosa.


Las grandes obras de la arquitectura suelen ser también grandes espectáculos, un modo de exaltar lo que el ser humano puede lograr.


Además de su utilidad específica, la finalidad de cualquier edificio que se concibe como una obra maestra es la de volverse visible y destacar. Por altura, por tamaño, por complejidad, por belleza... la idea es siempre impactar, captar la atención y ser más o mejor que otras grandes obras.

Por eso es un tanto extraña la lógica de los templos de Ellora: una obra maestra que se esconde en el corazón de la montaña. Un espacio consagrado al arte hasta en los más pequeños detalles, un lugar destinado al encuentro en la intimidad, que no busca alzarse delante de nuestros ojos para impresionar sino que invita a ser descubierto. Es un tesoro oculto.
Y allí reside quizás la mayor belleza de Ellora. De la mano de esa discreción. De su real humildad. Solo quien conoce la realidad de su grandeza es capaz de vestirse de piedra y verde, para esconderse.


Los maestros talladores repiten que cada ser humano es una pequeña montaña y en el pecho de cada uno anida el tesoro oculto. No es levantando ladrillos con actitudes estridentes, juicios y llamados de atención que el tesoro oculto comienza a develarse, sino cavando lenta y pacientemente hacia adentro. Cada vez más… y otro poco… y un poco más… despacio… cada vez más… más, más y más, profundo…



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